Los alumnos se aburren en la escuela, opinan multitud de expertos. Lo que tienen fuera es mucho más atractivo —Internet en todas partes a través de sus dispositivos móviles, por ejemplo— que el mundo compartimentado de saberes estancos que se les ofrece dentro. Hay quien piensa que el problema es que los jóvenes ya no gastan la capacidad de sacrificio de antaño y que habría que imponérsela a base de disciplina, premios y castigos. Pero también
hay muchos especialistas que creen que el modelo de escuela nacido con la revolución industrial apenas ha cambiado y por eso ya no sirve en la era digital, en la que toda la información está a un clic de distancia y los estímulos se multiplican hasta la extenuación.
Esta última es la opinión de Dolors Reig, psicóloga social y editora del blog El Caparazón, que moderó el jueves pasado el debate titulado La educación, ¿qué estamos haciendo mal?, dentro del encuentro internacional Red Innova celebrado en Madrid. Pero la cuestión es que se lleva muchos años hablando de esa transformación sin que el debate consiga realmente convertirse en cambio real en el aula, pues, de hecho, la discusión sigue muchas veces atascada en si realmente la tecnología sirve o no para mejorar los resultados escolares.
Fuente:
El País