Las clases particulares permiten al
profesor medir el progreso del
estudiante día a día. Esto permitirá al profesor o profesora centrarse en
los temas que el alumno no ha entendido o que no domina para que los avances en
la educación sean notables.
El progreso
del alumno se mide mandando deberes en cada sesión y corrigiéndolos en la
próxima para ver cuáles han sido los fallos. Además, es muy recomendable la
realización de exámenes periódicos
que permiten al alumno o alumna ver cuál sería su nota si se tratara de un
examen del colegio. Asimismo, los deberes del colegio deben ser también
corregidos incidiendo en los puntos en los que el alumno tiene dificultades. Es
recomendable también que el profesor revise el temario del curso anterior para
ver en qué áreas tenía dificultades el alumno. Ello le ayudará a diseñar un
plan de trabajo acorde con sus necesidades.